Ir al contenido principal

Entradas

Holiday season

It’s been a long time since I’ve felt any kind of emotion at this time of year. I don’t actually recognize the reason. I can’t think of anything that made me hate or despise this part of the year, but the only thing that comes to mind when December hits is: “Please, Universe, make January come tomorrow,” so I don’t have to dress up, put on makeup, and pretend to be happy when I’m not. I’m not happy about Christmas or New Year. They’re just dates— “celebrations,” as you may call them. But what can I celebrate when the only thought in my head tells me to go to bed early so the hours can pass without me noticing them? I can’t deal with the holidays. I just can’t. But society tells me that I have to. What if I don’t want to? What then? Am I a horrible person? Am I the Antichrist? Does this feeling make me the Grinch? Does this time of year hurt? YES, IT DOES. It hurts because it reminds me that some time ago there would be dozens of people at my mum’s house, getting ready. The whole fami...
Entradas recientes

¡Qué ingenio el del demonio!

En algunos momentos de la vida, nos ponemos a pensar si realmente nuestra vida vale la pena. Si seguir adelante, salir a la calle, seguir trabajando y moviéndonos por nuestros objetivos es algo que realmente lo valga. Por muchos momentos me he sentido así, sobre todo este año. Pero siempre escuché la frase "encontra una motivación" Y la encontré. Después de buscar por mucho tiempo, encontré cual es la motivación que logra que me levante por las mañanas con ganas de seguir, de moverme, de no entregarme al destino y que sea lo que tenga que ser. Mi vocación. Mis estudiantes. Mis pequeños, mis grandotes, mis todo. Verlos crecer, escuchar sus ocurrencias, volver por un momento a ser una niña y disfrutar de estar con ellos. Aunque por momentos me hagan renegar mucho, y me hagan enojar, son mis chiquitos, de todas las edades y tamaños. No hay día que no reniegue de mi trabajo, o de las tareas que conlleva. Pero no desde un punto en el cuál diga "Quiero cambiar de trabajo"...

Octubre de... ¿terror?

 Todo parecía fantástico, pero el 4 de octubre mi vida pegaba un giro totalmente inesperado, jugado y que iba a desarmar todos los esquemas. Un test de embarazo positivo a la noche, un domingo. Todos sabemos lo que eso significa. Y desde el primer momento, entre las miradas con mi novio, el pucho que recién apagaba, el mate que se enfriaba, y las lágrimas que caían, supe que no era el momento. Las caras de ambos indicaban sorpresa, shock, y no sentí ningún entusiasmo. Por supuesto que ante cualquier situación y panorama, dejé de fumar, dejé la medicación para la ansiedad depresiva, y estuve una semana sin dormir, trabajando a menos de medio motor, llorando por las noches, vomitando a diario, no tolerando ni un vaso de agua. Obviamente que lo psicológico también jugó una buena parte en todo esto. Hasta que decidí acercarme al hospital porque no podía enderezarme del dolor en el bajo vientre. Mi sexto sentido me decía que algo iba mal. Porque no puede ser que apenas me entero de esta...

Sometimes everybody needs a break

On the last few months, I had a lot of time to think which wasn't and was as good as it sounds. It was good because I could rearrange my life and my thoughts, according to what I wanted, instead of doing whatever other people pretended me to do. But it wasn't because I stood night after night without sleeping, walking around the house, cleaning, preparing lessons I won't ever teach (because they were just for fun - YES, I prepare lessons for FUN), among other activities. The following day, I couldn't even breathe due to how tired I was. However, I went to work, had students over at my place, went to school and the  English academy, gave online lessons, and continued to function as I normally do. It is uncountable the amount of times I had done that, without even thinking what it was provoking in my body and mind. So, what was supposed to happen, finally happened. I broke. I literally broke. My mind was on airplane mode, my body wasn't even responding to the movement...

Personas cactus

Hace mucho scrolleando en Instagram, encontré un reel que hablaba sobre las amigas cactus. Esas personas que están ahí, que no necesitan constante atención ni cuidado, pero que están, que vos sabes que están ahí, siempre. Fieles y leales a todo. Bueno, hoy voy a hablar de mi cactus. Comenzaba la pandemia, y se nos venía una situación económica complicada, no nos olvidemos que soy docente de idioma freelancer y además en ese momento todavía no trabaja ni en escuela ni en academias; por lo que tenía que buscarle la vuelta. En una de esas vueltas de tuerca, me convocan a trabajar a un programa de asistencia educativa a estudiantes que se vieron desvinculados de la escuela durante la pandemia (acá ya hablamos de Octubre 2020 donde todo estaba un poquitito más relajado). Ingreso a trabajar, eran dos horas por día, ayudando y acompañando a estudiantes a terminar trabajos prácticos que habían sido enviados por las escuelas y que por falta de conectividad y recursos no habían podido entregar (...

Un astronauta perdido en el espacio

Vale aclarar de antemano que el título de este escrito está netamente basado en mi canción favorita de todos los tiempos; la que me representa, la que siempre representó como me sentí ante esta vida: como un astronauta perdido en el espacio, sin nadie que me escuche, que me preste un poco de atención (tampoco ser el centro de mesa en la vida de nadie), pero siempre sentí que el mundo se había olvidado de mí. Hasta hoy. Volví a terapia. Por razones que todavía no siento sean necesarias de contar. Creo que con lo contado últimamente alcanza y sobra para que entiendan un poco (aunque faltan sucesos y contextos por aclarar). Me sentí normal otra vez. Me sentí bien. Me sentí tranquila. Volví a poder sacarme una mochila que no es mía, que no me pertenece cargar. Volví a tener mi espacio seguro donde desahogarme, donde decir lo que siento y lo que pienso sin miedo a ser juzgada o tratada como loca. Realmente siento que necesitaba un par de sesiones con mi psico. Capítulo aparte para este homb...

Las pesadillas no siempre están en los sueños.

Durante muchos años consideré que las malas experiencias que había tenido con hombres, se correspondían con que no eran las personas correctas para mí, o quizás las personalidades no eran compatibles. También he llegado a creer que no era lo suficientemente madura como para adentrarme en ciertas situaciones, al no saber manejar las consecuencias de las mismas, o bien, no saber como reaccionar ante algunos conflictos que desafiaban mi estabilidad. Por eso es que hoy, 17 de noviembre de 2024, ocho años y medio después aproximadamente, me siento con la capacidad y madurez de poder contar lo que me dio vueltas por mucho tiempo en la cabeza, y recién este año pude enfrentar. Para poner un poquito de contexto, vamos a empezar con los días previos. Fin de semana, salida con amigos a esos bares donde tocan bandas indie locales de amigos que vas a alentar como si fueran los Rolling Stones, porque tocan tus canciones favoritas con alguna que otra mal pronunciación del idioma, pero los perdonas p...